Mira, llevo 10 años como independiente, fundé Trignum Arquitectura y he logrado que mi negocio sea sostenible.
Esta es la segunda vez que intento emprender.
La primera vez, recibí una propuesta tentadora y decidí dividir mi tiempo entre un empleo formal y mi emprendimiento.
Lo que me convenció en ese entonces fue la oportunidad de supervisar una obra y seguir trabajando en mi emprendimiento a la par.
Sin embargo, poco a poco, este trabajo fijo de medio tiempo me consumió de 9 am a 9 pm.
Cada vez más responsabilidades y menos tiempo. Cuando quise negociar, pedir ayuda o un mejor sueldo, me encontré sin apoyo.
Así que decidí enfocarme más en mi emprendimiento, y llegó el momento en que se volvió más rentable.
Cuando renuncié, pasaron seis meses y tres empleados para sustituirme.
Me ofrecieron más dinero, pero decidí que prefería seguir con mi emprendimiento.
Y no por el dinero, sino por ser dueño de mi tiempo, por seguir avanzando, por trabajar en mis proyectos y no en los ajenos.
Ahora trabajo más tiempo y tengo más estrés, pero cada día es emocionante levantarme pensando en mis diseños y obras.
Puedes tener un gran sueldo, pero si no eres dueño de tu tiempo, entonces no serás feliz.
Así lo veo, y por eso vale la pena el esfuerzo y el sacrificio.
Si tienes algo en mente para colaborar (una casa, una idea o una conversación), escríbeme.
Hasta aquí por hoy.

Deja un comentario