La curiosidad nunca me llevó exactamente al lugar que esperaba, pero sí a descubrir nuevas formas de entender el mundo, la arquitectura y a mí mismo.
Bitácora 34. No quemes las barcas, construye el puente
Muchos emprendedores hablan de quemar las barcas y apostar todo al éxito. Yo creo que existe un camino más inteligente: aprender con dinero ajeno, construir experiencia y hacer crecer tu despacho poco a poco hasta que llegue el momento de independizarte.
Diario 33. Cuando todos volvimos a ser México
Durante unos días, el Mundial nos recordó algo que parecía olvidado. Más allá de la política, las diferencias y los problemas que siguen presentes, volvimos a encontrarnos como mexicanos y a celebrar aquello que nos une.
Diario 32. Por que decidi que mi despacho debe de ser pequeño
Muchos arquitectos sueñan con dirigir una gran oficina. Yo también lo hice. Sin embargo, trabajar dentro de despachos consolidados me mostró que el crecimiento trae responsabilidades que pueden alejarte del trabajo creativo. Esta es la historia de por qué decidí seguir otro camino.
Diario 31. No todo es blanco y negro
Podemos entender posturas distintas sin adoptarlas. Podemos reconocer errores en todos los lados sin pertenecer a ninguno. Una reflexión personal sobre el respeto, la convivencia y el criterio propio.
Diario 30. Tiempo, dinero o esfuerzo: las tres monedas para construir tu futuro
Todo lo que quieres lograr puede pagarse con tiempo, dinero o esfuerzo. Las dos primeras monedas son intercambiables. La tercera no.






