La calidad de un proyecto no depende solamente de nuestros conocimientos, herramientas o experiencia. También depende del estado mental en el que estamos cuando diseñamos. El estrés, el ruido y la falta de espacio pueden afectar nuestra capacidad para observar, explorar y crear. Diseñar también implica aprender a cuidar las condiciones que necesita nuestra mente para pensar mejor.

