Durante mucho tiempo pensé que mi camino consistía en diseñar edificios. Con los años descubrí que la arquitectura era apenas el comienzo de algo más amplio: una forma de explorar mi curiosidad, aprender de distintas disciplinas y encontrar nuevas maneras de entender el mundo. Hoy, a través de la escritura, quiero compartir ese recorrido e invitar a otros a cuestionar sus propias ideas.
La herramienta más importante de un arquitecto no está sobre su escritorio
La mejor arquitectura no nace de la prisa, sino de la claridad mental. Descubre por qué el estado emocional del arquitecto es una herramienta de diseño tan importante como los planos.
Los tres sombreros del arquitecto emprendedor
La escuela de arquitectura me enseñó a diseñar espacios, pero no me enseñó a conseguir clientes, dirigir un despacho o crear sistemas. Con el tiempo descubrí que un arquitecto emprendedor necesita desarrollar tres habilidades: técnico, emprendedor y directivo.
¿Qué fue lo más difícil de aceptar cuando dejaste de ser estudiante y comenzaste a ejercer como arquitecto?
¿Qué pasa cuando termina la universidad y nadie vuelve a decirte qué debes aprender? En este Café con el Arqui comparto una de las lecciones más importantes que aprendí al comenzar mi vida profesional: diseñar tu carrera es tan importante como diseñar un edificio.
No quemes las barcas, construye el puente
Muchos emprendedores hablan de quemar las barcas y apostar todo al éxito. Yo creo que existe un camino más inteligente: aprender con dinero ajeno, construir experiencia y hacer crecer tu despacho poco a poco hasta que llegue el momento de independizarte.
Diario 30. Tiempo, dinero o esfuerzo: las tres monedas para construir tu futuro
Todo lo que quieres lograr puede pagarse con tiempo, dinero o esfuerzo. Las dos primeras monedas son intercambiables. La tercera no.






