
La búsqueda de una biblioteca realmente sincronizada
Soy de esas personas que siempre está buscando mejores herramientas para trabajar y aprender.
Eso también aplica para la lectura.
Con los años terminé acumulando varios dispositivos: Kindle, Bigme, Xteink, iPad, iPhone y Mac. Cada uno tiene su momento ideal. El problema es que la mayoría de las aplicaciones funcionan bien… hasta que cambias de dispositivo.
Siempre terminaba preguntándome:
“¿En cuál iba leyendo este libro?”
O peor aún:
“¿Dónde quedó el subrayado que hice ayer?”
Mi objetivo era muy sencillo: tener un solo libro completamente sincronizado en cualquier dispositivo.
Después de probar muchas opciones encontré Readest.
Y aunque la sincronización ya era una enorme ventaja, descubrí una función que terminó cambiando por completo mi manera de leer.
Leer cuando no puedes leer
Hay muchos momentos del día en los que simplemente no puedes abrir un libro.
Cuando manejo.
Cuando hago fila.
Cuando espero una cita.
Cuando camino.
Antes esos momentos eran tiempo perdido para mi biblioteca.
Ahora no.
Readest incorpora una función de lectura en voz alta mediante inteligencia artificial que me sorprendió muchísimo.
No pretende sustituir a un narrador profesional.
Pero tampoco suena como aquellas voces robóticas que todos conocemos.
La pronunciación es muy buena.
Respeta las pausas.
Tiene un ritmo natural.
Y después de unos minutos prácticamente olvidas que quien está leyendo es una inteligencia artificial.
Para mí fue un auténtico cambio de paradigma.
Un libro, muchos dispositivos
Hoy mi rutina es completamente distinta.
Por la noche leo unas páginas en mi Bigme.
Al día siguiente subo al automóvil y continúo exactamente donde me quedé, escuchando el mismo libro desde mi iPhone.
Si durante el día tengo que esperar unos minutos, saco el Xteink y sigo leyendo.
Cuando regreso al estudio puedo continuar desde el iPad, la Mac o incluso el Kindle.
Todo permanece sincronizado.
El progreso.
La página.
Las notas.
Los subrayados.
Y gracias a que utilizo Readwise, todas esas ideas importantes terminan almacenadas dentro de mi segundo cerebro para volver a ellas más adelante.
Todo el proceso ocurre prácticamente sin pensar.
La función que realmente cambió mi forma de leer
Durante años tuve dos libros diferentes.
Uno para leer por las noches.
Otro en formato audiolibro para escuchar mientras conducía.
Eso implicaba comprar dos versiones del mismo contenido o mantener una suscripción adicional para los audiolibros.
Con Readest esa necesidad prácticamente desapareció.
Ahora el mismo libro puede acompañarme durante todo el día.
Empiezo leyendo.
Continúo escuchando.
Después vuelvo a leer.
Y nunca pierdo el hilo.
Para alguien que disfruta los audiolibros desde hace años, esta integración resultó mucho más natural de lo que imaginaba.
Además, como tengo déficit de atención, descubrí hace tiempo que mi concentración auditiva es muy buena cuando el contenido está bien narrado.
Eso hace que esta función sea especialmente útil para mí.
Incluso puedo dictar notas rápidas desde el iPhone mientras escucho una idea interesante y capturarla antes de olvidarla.
Una herramienta para quienes siempre tienen un libro pendiente
Mi lista de lectura supera fácilmente las doscientas novelas y libros pendientes.
Sé que nunca tendré más tiempo.
Pero sí puedo aprovechar mejor el tiempo que ya tengo.
Y justamente ahí es donde Readest marca la diferencia.
No porque haga algo revolucionario en cada función.
Muchas aplicaciones sincronizan libros.
Muchas permiten subrayar.
Muchas organizan bibliotecas.
Lo que realmente cambió mi experiencia fue poder convertir casi cualquier momento del día en tiempo de lectura gracias a una narración de excelente calidad.
Es una herramienta sencilla.
Pero terminó modificando uno de mis hábitos más importantes.
Y cuando una herramienta consigue eso, deja de ser solo una aplicación para convertirse en parte de tu proceso de aprendizaje.
Conclusión
No todas las aplicaciones cambian nuestra forma de trabajar o aprender.
La mayoría simplemente hacen las mismas tareas con una interfaz diferente.
Readest, en cambio, consiguió algo que llevaba años buscando: una experiencia de lectura continua entre dispositivos y una función de lectura en voz alta que realmente utilizo todos los días.
Si lees mucho y sientes que te faltan horas para terminar todos esos libros pendientes, probablemente esta herramienta también pueda ayudarte.
CTA
Si te gustan este tipo de herramientas que mejoran la forma de trabajar, aprender y crear, te invito a descargar gratuitamente mi libro:
Las 12 lecciones que aprendí dirigiendo mi despacho de arquitectura

Deja un comentario