La creatividad no suele desaparecer de golpe.
Se apaga lentamente.
Entre el ruido constante, las prisas, el cansancio mental y una vida donde ya no dejamos espacio para observar.
En este episodio hablo sobre algunos hábitos que me han ayudado a mantener viva la creatividad:
la lectura de ficción, el sketchbook, la escritura, el aburrimiento y los hobbies creativos.
No como técnicas mágicas para “tener ideas”, sino como formas de construir una vida donde las ideas tengan espacio para surgir.
Porque muchas veces la creatividad no aparece cuando la buscamos directamente, sino cuando aprendemos a prestar atención.
🎙️ Capítulo 29 — Los hábitos que mantienen viva la creatividad

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