El marketing es crucial si quieres vivir de la arquitectura. Yo pasé años aprendiendo y te comparto cómo funciona.
Aprendí de emprender en la arquitectura a la manera difícil: libros, cursos, mucho tiempo y dinero.
Como persona curiosa, disfruté mucho el proceso de poner en marcha mi negocio.
Y debo admitir que le debo mucho a Boluda.com, una web donde está todo lo que necesitas para emprender tu negocio.
Dediqué horas y horas a buscar la mejor manera, porque para los arquitectos, el marketing y las ventas son muy ajenos.
Creemos que con nuestro talento como arquitectos tendremos trabajo, y nada más alejado de la realidad.
La Web
Toda estrategia de marketing debe girar en torno a tu página web. Es tu cuartel general, tu escaparate, tu mostrador, el lugar que controlas y no depende de nadie más.
Si haces bien tu trabajo en la web, podrás tener un tráfico de personas que te interesan, y algunos de ellos pueden ser tus próximos clientes.
Una página web debe mostrar claramente tu propuesta de valor (por qué a ti y no a otro), debe mostrar claramente qué vendes y tu experiencia haciéndolo.
Y sobre todo, debe facilitar que se comuniquen contigo.
Y debe tener un blog donde compartas cosas que a tu prospecto de cliente le interesen para que visite tu web, como si fueran muestras gratis en un supermercado.
El Embudo de Ventas
Sé que has escuchado este concepto alguna vez, pero déjame explicártelo de manera sencilla.
Para conseguir que alguien visite tu web, es necesario que salgas a la calle y digas: “Oye, visita mi web por esto…”
Porque entre miles de millones de páginas que hay en internet, si no tienes una estrategia para que te vean a ti en lugar de otros, pues pasas desapercibido.
En el marketing moderno, esto pasa en redes sociales o en los buscadores.

Las Redes Sociales
Las redes sociales son una excelente plataforma para mostrar tu trabajo y a ti mismo. Sin embargo, es crucial recordar que el objetivo final de tus publicaciones es dirigir tráfico a tu sitio web.
Desafortunadamente, las redes sociales no siempre están de acuerdo con este objetivo. Venden alcance, y si no pagas por él, tu alcance será limitado.
Pero si logras enviar a los usuarios a tu sitio web y obtener su correo electrónico o un mensaje, dejas de depender de las redes sociales y puedes implementar otras estrategias.
En mi opinión, las redes sociales no son tan efectivas para encontrar clientes. Es fácil identificar grupos como arquitectos, emprendedores o creativos, pero los que compran arquitectura pueden provenir de cualquier profesión, y la segmentación de las redes sociales no facilita esta búsqueda.
Además, el algoritmo de las redes sociales es impredecible. Incluso si publicas de manera constante, no hay garantía de que tus publicaciones lleguen a tu audiencia, y una publicación en redes sociales tiene una vida útil muy corta.
Los buscadores
Por otro lado, creo que trabajar para optimizar tu sitio web para los motores de búsqueda es mucho más efectivo. Una persona puede preguntar a Google cosas como “arquitecto en Guadalajara” o “qué debo saber antes de construir una vivienda”.
Estas son preguntas directas sobre un tema, y si hiciste bien tu trabajo, el motor de búsqueda enviará a esas personas interesadas a tu sitio web, donde puedes recopilar su correo electrónico o mensaje.
El problema es que puede llevar años y mucho trabajo constante lograr un flujo constante de tráfico a tu sitio web. Por lo tanto, pagar campañas de Google puede ser una gran inversión al principio.
Una vez que tengas el correo electrónico o el número de teléfono de un cliente potencial, ¿qué haces?
Algunas personas irán directamente a cotizar contigo y se saltarán esta parte, pero muchas otras te comprarán uno o dos años después.
Lo importante es que dejas de depender del algoritmo de las redes sociales o de Google y tienes el control.
El email marketing es una forma efectiva de decirle a tus clientes: “Aquí estoy cuando estés listo”, recordándoles tu valía y ganando su confianza.
El objetivo es utilizar su correo electrónico para que te conozcan, conozcan tu trabajo y tu forma de pensar, y eventualmente convertirte en parte de su vida.
De esta manera, cuando decidan que necesitan un arquitecto, tú serás su opción preferida.
Como dice Isra Bravo, un experto en email marketing, un correo electrónico diario vale más que la mejor carta de ventas del mundo.
Sin embargo, evita convertirte en spam.
Haz que tus correos electrónicos sean agradables de leer, ya sea que sean divertidos, educativos o ambos, e incluye solo una llamada a la acción discreta.
Si te interesa ver cómo funciona esto en la práctica, puedes suscribirte a mi newsletter.
Te enviaré un correo electrónico diario o casi diario con alguna idea, anécdota o reflexión que me cruce por la mente.
Ventas
Si hiciste bien tu trabajo en la parte de marketing, ya hiciste el trabajo de ventas.
El marketing debe preparar al cliente para comprar, asegurándose de que sepa lo que vendes, lo que haces y esté convencido de que lo que ofreces es lo que necesita.
Las ventas, por otro lado, consisten en aclarar las dudas para cerrar el trato.
Cuanto mejor sea el trabajo de marketing, más sencillo será el trabajo de ventas.
Y sin marketing, no hay ventas. Así de simple.
Conclusión
El sistema es sencillo: atraer la atención de los prospectos a través de las redes sociales y los motores de búsqueda, tener un sitio web listo para vender o una forma de contactarlos de manera constante, trabajar en mantenerte en la mente de los prospectos con email marketing y blogs, y cerrar las ventas.
Creo que en teoría es sencillo, pero en la práctica no lo es. Se requiere mucha paciencia para lograr poco a poco la meta.
Hasta aquí por hoy.




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