Mira, hay un ejercicio súper divertido e interesante que me gustaría compartirte.
En el libro de Alicia en el país de las maravillas, hay una frase que me marcó: “A veces he llegado a creer hasta seis cosas imposibles antes del desayuno”.
Este ejercicio es muy divertido. Algunas mañanas, cuando llevo a mis hijos a la escuela, jugamos a imaginar cosas imposibles, como árboles de algodón, letreros de chocolate o perros de pizza.
Sonará disparates, pero déjame contarte una anécdota que leí en un libro de Edward de Bono.
Cuenta que en una lluvia de ideas estaban viendo cómo podrían mejorar la suspensión de un carro, y se pusieron a hacer un ejercicio de lluvia de ideas absurdas.
Entre esas ideas surgió una que decía colocarle a un auto llantas cuadradas. Se veía como un disparate, pero ¿y si lo llevas más lejos?
¿Qué se requiere para que un auto pueda funcionar con llantas cuadradas? Esto llevó a un sistema de amortiguadores que se adapten para que suba o baje según gire la llanta.
Y así surgió el sistema moderno de amortiguadores independientes.
A veces, cuando estás atorado, es porque tienes la creatividad muy estrecha. Hay veces que pensar en cosas imposibles puede abrirte a posibilidades que no imaginabas.
Y si tienes alguna idea, charla o proyecto en el que podamos colaborar, no dudes en enviarme un mensaje.
Hasta aquí por hoy.
Saludos.


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