Mira, te voy a contar una historia bastante popular que tiene una lección bien interesante.
Un padre le dio a su hijo un reloj antiguo y le dijo: “Quiero que vayas a la casa de empeño y preguntes cuánto te ofrecen por él. No lo vendas, solo pregunta”.
El hijo fue, regresó y dijo: “Me ofrecen 200 pesos porque dicen que está viejo”.
El padre le dijo: “Ahora, ve a una tienda de antigüedades y pregunta lo mismo”.
El hijo volvió y dijo: “Ahí me ofrecen 2,000 pesos”.
Entonces, el padre le pidió: “Ve ahora con un grupo de coleccionistas de relojes”.
El hijo regresó sorprendido y dijo: “¡Papá! Me ofrecen 50,000 pesos. Dicen que es una pieza muy rara”.
El padre le explicó: “Quiero que entiendas algo: El lugar correcto te valora de la manera correcta.
Si no te valoran, no significa que no valgas; significa que estás en el lugar equivocado”.
Esto nos deja tres lecciones importantes.
• El valor no es absoluto, es contextual
En arquitectura, es común que un mismo diseño se perciba como “simple” por una persona y como “brillante” por otra.
• El mercado correcto cambia todo
Ofrecer arquitectura artesanal a quien busca experiencia, identidad y detalle es muy diferente a ofrecerla a quien solo busca lo más barato.
• Especialización = percepción de valor
El grupo de coleccionistas entendía perfectamente lo que estaban viendo.
Ahí está la clave.
Si tienes alguna idea para colaborar, ya sea una casa, un proyecto o una conversación, no dudes en escribirme.
Hasta aquí por hoy.

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