Mira. Recuerdo mi época de estudiante como una etapa emocionante.
Por primera vez, todas las materias estaban alineadas con mi pasión.
Diseñamos escuelas, hoteles, estadios, museos y mucho más, sin límites ni preocupaciones por el dinero o la factibilidad.

Sin embargo, hay un problema fundamental en los planes de estudio: prácticamente te enseñan a trabajar para alguien más.
Al graduarte, te das cuenta de dos cosas: el dinero es crucial en un proyecto y no sabes nada sobre cómo vivir de la arquitectura.
Tuve la suerte de empezar a trabajar pronto y de que en mi trabajo tuvieran paciencia, lo que me permitió aprender de todo, desde trámites en ayuntamientos e Infonavit hasta análisis de proyectos de inversión, proyectos de urbanización, subdivisiones, régimen de condominio, etc.
También aprendí a hacer planos para Infonavit, Protección Civil, Siapa, CFE, etc.

Además, adquirí conocimientos sobre precios unitarios, concursos de obra, gestión de proyectos, lean construction, supervisión de obra, control de gastos, etc. Estos son temas que ni de lejos se ven en la carrera.
Pero hay algo aún peor: no te enseñan a vivir de la arquitectura.
¿Cómo es esto posible?
De manera ingenua, emprendí mi primer negocio, Eni Arquitectos, con la idea de que, con el apoyo de mi papá, que era ingeniero civil, lo sacaría adelante.
Ahí fue cuando me di cuenta de lo poco que sabía en ese momento.
Tenía algunos clientes que me pedían diseños con frecuencia, así que no me faltaba trabajo, pero no era ni de lejos lo que estaba buscando.
Entonces me ofrecieron un empleo fijo nuevamente, y lo acepté.
Con la experiencia y la oportunidad de tener un sueldo fijo, identifiqué mis errores anteriores y busqué una manera de compensarlos.
Te explicaré de manera sencilla lo que aprendi para vivir de la arquitectura y te recomendaré por dónde empezar.
Atraer clientes.
Si no tienes clientes, no hay nada que hacer.
Para vivir de la arquitectura, necesitas aprender a llamar su atención.
Esto es marketing, y hay muchos tipos.
Cada quien escoge el que más le funciona, desde marketing de contenidos hasta marketing pagado.
Para empezar, te recomiendo leer los libros de Austin Kleon, “Roba como un artista” y “Muestra tu trabajo”.
Estos son el primer paso para que tu próximo cliente te encuentre y la mejor manera es mostrando lo que haces, cómo lo haces y ganando su confianza.
Cómo cobrar
Tenemos un problema serio de mentalidad los latinos con respecto a nuestro trabajo.
Como comenzamos con bajo presupuesto, creemos que nuestro trabajo tiene que ser barato para no espantar al cliente.
O aplicamos la de “se lo dejo barato para que me dé la obra”.
Para solucionar esto, hay que cambiar la mentalidad.
Piensa que si haces bien tu trabajo, el valor de la casa será muchas veces el valor del diseño que te pagarán, y el cliente tendrá por muchos años la vida con la que soñó.
Sé que a veces, como nos gusta lo que hacemos y lo disfrutamos, podríamos hacerlo hasta gratis.
Pero ten en cuenta que tus padres y tú invirtieron muchos miles de pesos en que aprendas lo que sabes, y cuando eres independiente, te das cuenta de que todo en la vida cuesta y mucho.
Para esto, te recomiendo libros como “The Win Without Pitching Manifesto”, “Eres un chingón haciendo dinero” o el famoso “Psicología del dinero”.
Cómo no perder dinero
Este es para mí uno de los que más me han dolido.

Las obras, por muy bien planeadas que estén, siempre hay cosas, decisiones que se deben tomar y que muchas veces cuestan dinero.
Un cliente te contrata porque sabes lo que haces y tienes experiencia.
Si llegas con el “se me olvidó poner esto en el presupuesto”, quedarás muy mal parado.
Así que muchas veces tienes que aguantar golpes duros con tal de cumplir tu palabra.
Cuando hice obra en serie, era muy sencillo. Cometes errores en 1 o 2 casas y los corriges para que no pase en otras 87. Se compensa el error.
Pero cuando solo construyes una casa, tu única opción para compensar es aguantando el golpe.
Al igual que cobrar el proyecto, temes que el cliente se espante si cobras lo que es y esto es común en la construcción, especialmente porque hay otros 20 que lo ofrecen “más barato” detrás de ti.
Este es un tema que duele mucho en el bolsillo y que me ha costado mucho dinero aprender. Y sigo aprendiendo.
Para este tema, te sugiero leer sobre “lean construction”.
Si no lo sabes, este es de donde proviene el BIM.
Tiene herramientas interesantes como el Last Planner System y el IPD, y aprender a usar sistemas de control de mano de obra y suministros de materiales.
Conclusión
Si crees que fue difícil estudiar arquitectura, te diré que aprender a vivir de la arquitectura es como estudiar otra carrera, a veces más cara en tiempo y esfuerzo que la Universidad.
Pero la satisfacción que da y ver tus obras construidas vale cualquier esfuerzo.
Llevo 10 años viviendo de mi proyecto, y aunque duele no tener aguinaldo ni vacaciones pagadas, vale la pena por la libertad de controlar mi tiempo.
Así que te dejo un mapa sencillo para lograrlo:
- Aprende a conseguir clientes.
- Aprende a cobrar.
- Aprende a no perder dinero.
De aquí se desglosa un camino increíble de aprendizaje que llevo más de 10 años siguiendo, y aún me sorprende.
Te comparto un documento gratuito donde profundizo un poco más sobre este tema. Solo debes suscribirte al newsletter y te lo envío
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Hasta aquí por hoy.
Saludos.

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