Mira, soy una persona que se le puede ir la vida pensando, imaginando y creando.
Cuando empecé a tener más trabajo del que podía manejar, busqué maneras de sobrevivir.
Exploré listas de tareas, prioridades, GTD y demás.
Estudié, leí e investigué para encontrar una manera de manejar mis muchos compromisos.
Descubría una nueva herramienta y, ¡zas!, podía hacer cinco cosas más a la semana. Así que agregaba más cosas a la lista.
Después eran diez, luego veinte, hasta que me convertí en una máquina de hacer cosas inútiles.
Hoy, después de años de ser hombre orquesta y tener mi calendario a reventar, me di cuenta de lo malo que es esto.
El primer principio de la productividad debería ser hacer menos cosas. Desecha o delega todo lo que no es importante, y haz las cosas importantes de la manera más eficiente posible.
Pero no para hacer más cosas, sino para tener más tiempo.
Usa este tiempo para buscar oportunidades, crear, vivir, descansar y pasarlo con tu familia.
Si tu trabajo te tomaba ocho horas y con unos trucos de productividad te toma seis, usa esas dos horas.
La creatividad surgirá cuando te permitas tener tiempo para que llegue.
Así que la creatividad se entrena y surge cuando te permites un momento para dejarla entrar.
Una vez que forme parte de tu vida, cambiará para siempre.
De esto va el articulo de la semana.
Y si quieres optimizar tu manera de trabajar puedes solicitar una consultoría 1 a 1 conmigo.
Hasta aquí por hoy.
Saludos,
ArqEochoa.

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