Mira:
Te voy a decir algo que ya sabes, pero que nunca está de más recordar: todos manejamos niveles de estrés parecidos.
Algunos jóvenes se estresan por la ropa que van a usar para la fiesta del fin de semana, otros por cómo van a pagar las facturas del mes, y otros por dónde invertir esos millones que les sobran.
No es que unos estén más estresados que otros; simplemente todos estamos igual de estresados.
Hay estrés bueno, como el que te da elegir el vestido perfecto o decidir dónde invertir tu dinero, y estrés malo, como el que te da sobrevivir la semana.
Pero la persona que está batallando para sobrevivir la semana puede ser más feliz que los otros dos.
Hay una fábula que dice que todos tenemos dos lobos dentro de nosotros: uno positivo y uno negativo, que siempre están peleando.
¿Y sabes cuál lobo gana? El que alimentes más. Si alimentas al lobo positivo, se volverá más fuerte y grande que el negativo, y viceversa.
Si la persona que está estresada por invertir está alimentando al lobo negativo, pensará que le quieren robar, que va a perder todo y que su trabajo se va a ir al caño.
Si la del vestido piensa: “¿Y si no me veo bien? ¿Y si alguien compra uno igual?”, y el que no sabe si va a salir la semana piensa: “Voy a hacer esto, y luego esto otro, y voy a disfrutar de mis hijos en el parque”, cada uno está alimentando a un lobo diferente.
El estrés es alimento para lobos, pero tú tienes la opción de decidir cuál alimentar.
Aunque a veces la situación no sea la mejor, siempre podemos encontrar el lado positivo de las cosas.

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