Mira, te voy a contar algo de la arquitectura que no me late.
Soy un lector empedernido.
Me encanta leer en mi tiempo libre, y me meto de lleno en la ficción, las biografías, la ciencia ficción e incluso en los libros de superación personal.
En promedio, leo alrededor de 40 libros al año.
Pero leer arquitectura es otra historia.
Los artículos de arquitectura suelen ser un verdadero dolor de cabeza.
Me he topado con ensayos de 2000 palabras dedicados al excusado, donde la mitad del texto está lleno de palabras absurdas y complicadas.
Parece que estos profesionales de la escritura en arquitectura creen que usar un vocabulario complejo los hace parecer más inteligentes.
Y todos caen en esa trampa.
Incluso ves publicaciones en redes sociales explicando conceptos como la yuxtaposición de objetos, la naturaleza efímera del espacio y la morfología del terreno.
¡En redes sociales!
Las redes sociales no son el lugar para presumir tu léxico profesional.
El objetivo es conectar con posibles clientes.
Por eso, para mí, leer arquitectura en general es una pesadilla.
Tengo que interpretar un artículo largo durante 10 minutos solo para darme cuenta de que en 300 palabras podría haber dicho lo mismo, sin los 35 símiles sobre el propósito de un excusado.
Es hora de que seamos amables con los posibles clientes y no les hagamos perder el tiempo.
Si quieres mostrar tu talento, hazlo contando una historia que enganche y que cualquiera pueda entender.
Si puedes explicar una idea con palabras sencillas, significa que realmente la entiendes.
Cuando lo bello es sencillo, es doblemente bello.
Si tienes algo en mente para colaborar, ya sea una casa, una idea o simplemente una conversación, escríbeme.
Hasta aquí por hoy.

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